Leishmaniosis canina: cómo se contagia y cómo proteger a tu perro
La leishmaniosis es endémica en España y la transmite un pequeño insecto, el flebotomo. Cuándo pica, qué medidas de prevención han demostrado eficacia según ESCCAP y por qué es una zoonosis.

La leishmaniosis es una de las enfermedades más importantes de los perros en España y en toda la cuenca mediterránea. No se transmite de perro a perro por el contacto normal, sino a través de la picadura de un insecto diminuto. Conocer cuándo y cómo pica es la base de la prevención.
Cómo se transmite
- La causa un parásito microscópico, Leishmania infantum.
- Lo transmiten las hembras de los flebotomos (género Phlebotomus), insectos más pequeños que un mosquito. En la cuenca mediterránea, Phlebotomus perniciosus y P. ariasi son vectores importantes, según la guía de ESCCAP.
- Los flebotomos tienen actividad nocturna: la mayoría de especies pican justo después de la puesta de sol. Durante el día se refugian en lugares oscuros y húmedos (grietas de muros, sótanos, establos).
- Su actividad es mayor por la noche y con temperaturas de 18-22 °C.
- Se han descrito otras vías de transmisión menos frecuentes, como de la madre a los cachorros o por transfusiones.
La temporada de riesgo
La actividad de los flebotomos varía cada año y entre regiones. ESCCAP indica que, en general, empieza en abril y termina en noviembre, y que en las zonas endémicas del sur de Europa la estación de riesgo se considera entre abril y octubre. En zonas cálidas el periodo puede alargarse.
Signos de la enfermedad
En las zonas endémicas, la mayoría de los perros infectados no muestra síntomas (son casos subclínicos). Cuando la enfermedad se desarrolla, los signos son muy variados: lesiones en la piel (descamación, pérdida de pelo alrededor de los ojos y en las orejas, heridas), crecimiento exagerado de las uñas, adelgazamiento, apatía, sangrado nasal o problemas renales. Si vives en una zona de riesgo, tu veterinario puede recomendarte pruebas periódicas.
Prevención: lo que ha demostrado funcionar
- Repelentes insecticidas en el perro. ESCCAP señala que los piretroides aplicados al perro son la estrategia más prometedora para evitar la picadura. Por ejemplo, describe que los collares impregnados con deltametrina al 4 % repelen los flebotomos desde una semana después de su colocación y durante seis meses, y que las pipetas con permetrina protegen en unas 24 horas durante tres o cuatro semanas. Ambos han reducido la incidencia de infección en zonas endémicas. Elige el producto con tu veterinario.
- Dentro de casa del anochecer al amanecer durante la temporada de riesgo, si es posible.
- Mosquiteras finas en puertas y ventanas.
- Limpieza del entorno: retirar basura y acúmulos de materia orgánica cerca de donde duerme el perro reduce los lugares de cría de los flebotomos.
- Vacunación: existen vacunas autorizadas para perros no infectados. Pregunta a tu veterinario; se usan como complemento de los repelentes, no como sustituto.
Una zoonosis: también protege a las personas
La leishmaniosis visceral humana causada por L. infantum es una zoonosis importante en el sur de Europa. Según ESCCAP, la mayoría de las personas sanas no desarrollan la enfermedad, pero puede ser grave en niños y personas inmunodeprimidas. Como el perro es el principal reservorio, usar repelentes durante toda la temporada de riesgo es una medida de salud pública, no solo veterinaria.
Preguntas frecuentes
¿Mi perro puede contagiarme directamente?
La transmisión a las personas se produce por la picadura del flebotomo, no por el contacto normal con el perro. Por eso es tan importante evitar que los perros sean picados.
¿Existe vacuna?
Sí, hay vacunas autorizadas para perros no infectados. Tu veterinario te dirá si conviene en tu caso; las guías insisten en que la vacuna no sustituye a los repelentes, sino que se combina con ellos.
¿Los gatos se infectan?
También pueden infectarse, aunque se diagnostica con menos frecuencia. Ojo: muchos repelentes para perros contienen permetrina, que es muy tóxica para los gatos.
Fuentes consultadas
- ESCCAP — Guía nº 5: Control de enfermedades transmitidas por vectores en perros y gatos (versión española, 2012)
- Solano-Gallego L. et al. (2011). LeishVet guidelines for the practical management of canine leishmaniosis. Parasites & Vectors 4:86
- LeishVet — Directrices y actualizaciones
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